Bien avispá’ (y media agilá’)
La Chana dice:
Chancho, cochino, porcino
¿Veí?
Te dije que si me hinchabai mucho, te iba a dejar así
Tal cual como la película con pechugas que te pillé viendo en la casa de mi mamá,
Guatón fresco care’ raja.
¿Te aprieta mucho esa custión?
¿Ese tremendo calzón coquetón que te pillé dentro del cajón?
Mala cuea, vos te lo buscaste,
Ahora te aguantai así, mierda, bien callao’ y atorao’
¡Abre bien la boca! pa’ que te entre así como lo encontré…
Bien chorreao, ¡bien empapao! ¡bien transpirao!
Así estás,
Cagao’ de susto que te corte el quetejedi
Porque hace rato que me teníai las bolas hinchás
Esas mismas que no tengo pero que debería…
Los calzoncillos planchaítos quería el muy mierda…
La comía en la cama calientita quería el chanta…
¡Y que me apurara, gritaba el breva!
¡Ahora sí que me voy a apurar, tonto hueón, que te los agarro y te los corto de un solo suácate!
¡Para de toser, que me tení’ cabreá!
No tosai’ más, que no te lo voy a sacar
Y no me mirí con care’ víctima, que esa misma me la sé por libro,
¿Acaso pensabai’ que te miraba como gil porque era gil?
¡No po!
¿Qué te hacía cariño en la pelá porque te la encontraba suavecita?
¡Ni ca!
¿Qué te bailaba en la pieza cual prostituta de puerto porque era puta?
¡Salta!
Si la cosa es distinta, ¡bien distinta!
¡Porque soy viva!
¡Soy alumbrá!
¡Soy tremenda de vivaracha!
Así de vivaracha que hasta me doy cuenta que ya te dormiste, que te olvidaste y que te fuiste… que te ahogaste.
Que ya no vai’ a estar más…
Que soy yo la que quiere que estés acá, la que quiere que no te vayas más.
La que quiere que te despertí y que me mirí.
Porque de puro estúpida, agarrá, arrastrá y enamorá dejé que te murierai’
Que te murierai’ antes de todo…
Antes de haberte dicho todo.
Porque había más.
Mucho más dentro de este pechito sudoroso que mirabai’ con calentura.
Ahora estai’ tieso como palo y helao’ como el frigider.
Te suelto la custión de la boca a ver si volví’ a responder.
Pero no pasa ná
y me quedo cruzá de brazos, entera amurrá.
Estai listo pa’l cajón y pa’l sermón de un cura hueón,
Y ahora me acurruco a tu lao’ y me quedo como pelotúa pensando
¿Habré sido yo la que la cagó?