martes, 26 de octubre de 2010

Videos: Cuando los monos cantan

(columna de opinión escrita hace tiempo, para Indie.cl)

Por: Matías Medina.

Mi editora, una mujer llena de ideas brillantes, ondera y full despierta, me dice un día en pauta “¿Matías? ¿Y si comentai clips animados?”. “!Maldición¡ pensé. Pero sonreí y asentí con la cabeza cual peón-sumiso-colaborador que soy. Y pensé “Maldición porque si hay una cosa subjetiva y a veces sin necesidad de entender, esos son los videoclips. Y animados peor. Porque, ya sea por parte del artista en cuestión o del director, una idea o una imagen que le haga peso y acompañe fielmente a una canción es algo de lo que todos podemos hablar u opinar, pero pocas veces entender.

Dígame lector, ¿cree usted tener la clave para descifrar lo que Thom Yorke y Magnus Carlsonn quisieron decirle en Paranoid Android? Yo sólo le puedo contar que los seres humanos detrás de Radiohead eran fanáticos de un dibujo animado llamado Robin, un chico de 21 años desempleado, amante del hip hop y de su gorrito morado. Robin se paseaba por las calles de su ciudad junto a su mejor amigo Benjamín (el niñito negrito) y ambos veían cosas y hacían cosas, todas estúpidas y al parecer sin sentido. Thom Yorke le dijo a Magnus que a él le encantaría ser así, pasar por todas esas cosas y que no le importase. Y Magnus, luego de pasar ocho horas en su oficina mirando un puente y escuchando una y otra vez la feliz y optimista canción del grupo para llegar a una idea o concepto, decidió llevar a cabo lo que finalmente vimos por la tele hasta el cansancio ese año ’97. Hay muchos más datos triviales, sensaciones y especulaciones sobre este clip, pero que sólo hay que verlo y ya. Nada más. Porque es bonito, porque uno se imagina cosas, porque somos chilenos y nos gusta deprimirnos y porque la canción en verdad es buena.




Pero ¿creían que sólo Radiohead nos podía hacer sentir como la escoria del planeta a través de inocentes dibujos animados? ¡FALSO! ¡porque los gringos también tienen su cuento y su visión respecto de las malas andanzas de la humanidad en la Tierra! Y no me refiero a Al Gore. Hablo (o escribo, no sé ya) de Pearl Jam. Sí, acá está ese increíble video que uno podía pedir llamando por teléfono al canal de cable Wurlitzer (el 99 del Metrópolis, weá añeja). Do The Evolution fue creado por los mismos tipos que hicieron Spawn. En casi cuatro minutos se podía ver como la Tierra y el hombre nunca se llevaron bien. Desde la era medieval hasta el futuro próximo, todo lo que hacíamos desencadenaba el caos. Por lo menos en esas imágenes armagedonísticas. A mí por lo menos, me daba un poco de lata ver el clip. Era y es tenso, denso, crudo y asfixiante. Y eso no me hacía feliz.




¿Qué clip de dibujos animados me hace feliz entonces? obvio que esa joya noventera de la colaboración de artistas. Aunque dos -de los tres- no sean de carne y hueso. Beavis & Butthead con Cher fue lo máximo. Verlos y escucharlos cantando juntos el clásico I Got You Babe era casi como si Britney entonara y bailara a dúo Sometimes junto a Cartman y Kenny de South Park. Jugo espeso y concentrado de la época dorada de MTV. Tatá-tatá-TATÁ-TATÁ (8)




Bajo la misma línea, no se puede dejar en el tintero a la canción principal de la película del par de rancios mencionados anteriormente. Love Rollercoaster presentaba a unos delgados, jóvenes y divertidos Red Hot Chili Peppers rockeándola en un parque de diversiones, arriba de la montaña rusa con el pelo al viento y todo eso. No era mucho, pero se disfrutaba. Los Red Hot son californianos y todo. Pero esta canción (que me parece que es un cover, no sé) es LEJOS la más playera que hayan hecho. Y el clip era de esos que uno comentaba con los amigos como si fuera la última chupá del mate.




Otro personaje de la música, que, a pesar de que la encuentro sobrevalorada y un poco trillada a la hora de alabar videos, también se hizo parte de esta reseña de clips animados. Björk decidió (no sé por qué extraña razón) entregarle su canción I Miss You a John Kricfalusi, el canadiense creador de Ren & Stimpy. ¿El resultado? Björk bailando dentro de los ya clásicos y patentados chupetes de mamadera que veíamos constantemente en el show del perro histérico y el gato tierni, además de verla en versión 2-D con curvas que jamás tuvo ni tendrá, siempre presentes en secuencias innentendibles pero graciosas e intrigantes. Bien por ella. Mejor por Ren & Stimpy.




Y no es que yo sea popero. Cómo se te ocurre, no. Pero como nunca -NUNCA- faltan, debía hacerse presente en este recuento una boy band. ¿Alguien recuerda a 5ive? Yo sí. Pero lo que no recordaba era que estos niños ingleses tuvieron -hace tiempo- la necesidad de seguir promocionando un disco a pesar de que uno de los integrantes ya no estaba. ¿Y cómo hacer un video para un grupo que se llama Cinco si sólo habían cuatro? ¡En dibujos animados po! ¡Duh! La canción se llama Rock The Party y tiene algo de onda para bailar gracias al sampleo del tema central de Grease. Ahí va.




A Moby -que es SÚPER pacífico y vegetariano y anti guerra- también le gusta proporcionarle al mundo cuatro minutos de pena ficticia. ¿Habrá pensado que a través de dibujos animados podría hacer un clip más deprimente para la aún más triste Why Does My Heart Feel So Bad? Sí. El niñito de la luna que viene a la Tierra con su perro se da cuenta que la soledad en el satélite es mucho mejor que ver como las criaturas vivientes del planeta lo rechazan por ser IGUAL a Moby. ¡Alguien por favor que termine con el sufrimiento!




Por fin basta de melosidad y bajones emocionales por culpa de flagelaciones disfrazadas de ingenuidad animada. Cake cierra esta reseña con (según mi parecer) lo mejor de los clips animados. Sheep Go To Heaven es mezclar la película Elephant con cualquiera perteneciente al subgénero teen y darle un toque de humor negro. La historia de este niño que no sabe ni entiende nada-de-nada en medio de un entorno colegial gringo que lo apunta y lo juzga es lejos lo mejor que le pudo haber pasado a una canción que te pone contento a pesar de estar pasándolo como el reverendo agujero.

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